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sábado, 8 de febrero de 2014

Un poco perdida.


Días en los que te levantas y no sabes por qué, es decir, hay algún motivo, ¿hay alguna razón por la que me deba levantar? A veces existen los días que tanto anhelamos pero otras, otras son días sin más, días en los que no encuentras el verdadero motivo por el cual abrir los ojos, despertarte y seguir.
Días que mejor no pasar, días sin sentido, días estúpidos, días inútiles, días tristes, días que ya no sabes qué hacer pero a veces ya no puedes ni volverte a dormir y das mil vueltas, o incluso más, pero lo único que sabes es que no te quieres levantar, ¿y, entonces? ¿te jodes, no? Es decir, te toca levantarte como cada día, aunque a veces puedes pasarlo en la cama intentando dormir, pero te das cuenta que ya no puedes más, no consigues volverte a dormir por más que lo intentes. ¿Qué hago?
Pues nada, a veces no podemos hacer nada, sino todo lo contrario hacerlo todo sin hacer nada, darnos cuenta que toca levantar cabeza y estar en pie, animarnos aunque sea con la típica frase de "hoy es un buen día para sonreír", toca animarnos, darle un toque de gracia a nuestro día, porque es NUESTRO DÍA, Y SÓLO NUESTRO.

lunes, 20 de enero de 2014

Superar la caída.

Muchas veces caemos, sentimos que poco a poco nos vamos hundiendo y que no hay nada que evite nuestra caída. ¿Qué pasa después de la caída? 
Nos sentimos tan hundidos que no nos quedan fuerzas para levantarnos, nos faltan ganas, nos falta motivación, nos falta ese algo que diga, vamos, sigamos y que le den a la caída. A veces nos golpea tan fuerte y tan de cerca que no podemos evitar derramar mil lágrimas y sentirnos decepcionados de uno mismo... pero tampoco ganamos nada hundiéndonos en la miseria y que la gente se compadezca de nosotros o incluso se decepcione. 
La caída nos ha de hacer reflexionar y darnos aún más motivación para que con todas nuestras fuerzas evitemos una caída como esa. A veces tenemos que caer para aprender o quizás para valorar más aún todo, para ganar esa fuerza descomunal y poder con lo que nos venga y más.
A veces pensamos que ya no podemos seguir adelante porque esto nos puede, pero al contrario, nosotros tenemos que poder con ello, tenemos que sacar las fuerzas de donde no las haya y luchar por nosotros mismos, porque si nosotros no luchamos, nadie lo hará por nosotros.